Los españoles nunca habían tenido tanto dinero guardado en el banco. Según los últimos datos publicados por el Banco de España, los depósitos de hogares y empresas alcanzaron los 1,43 billones de euros en noviembre de 2025, el máximo histórico de la serie que arranca en 1989. Esa cifra refleja una tendencia clara: a pesar de que hay más opciones de inversión que nunca, el ahorrador español sigue prefiriendo lo seguro.
La subida de tipos que el BCE inició en 2022 abrió la puerta a rentabilidades que no se veían desde hacía más de una década. De repente, tener dinero en un depósito o en una cuenta remunerada volvía a generar intereses visibles. Y eso cambió el comportamiento de muchos ahorradores que durante años habían tenido el dinero en cuentas corrientes sin remuneración alguna.
El dinero fluye, pero no hacia donde más renta
Lo llamativo es que la mayor parte de ese dinero sigue en cuentas corrientes y depósitos a la vista, donde la rentabilidad es mínima o directamente nula. Los depósitos a plazo fijo y las cuentas remuneradas de alta rentabilidad representan solo una parte del total. Esto significa que millones de euros de ahorro español están perdiendo poder adquisitivo cada mes por no moverse a productos que, con el mismo nivel de seguridad, pagan bastante más.
Con una inflación que se mueve alrededor del 2%, dejar el dinero en una cuenta corriente al 0% equivale a perder un 2% de poder de compra cada año. En cambio, un depósito al 2,5% TAE o una cuenta remunerada al 3% permite al menos compensar esa pérdida e incluso ganar algo en términos reales.
Por qué muchos ahorradores siguen sin moverse
Las razones son varias: inercia, desconocimiento de las opciones disponibles, desconfianza hacia entidades menos conocidas y la comodidad de no tener que hacer nada. Los grandes bancos españoles —Santander, BBVA, CaixaBank— han sido tradicionalmente poco generosos con la remuneración del ahorro, y muchos clientes simplemente no saben que existen alternativas mejores con el mismo nivel de garantía.
Plataformas como Raisin, neobancos como MyInvestor o Trade Republic, y bancos digitales como Openbank o Renault Bank están ofreciendo rentabilidades muy superiores a las de la banca tradicional. Todos ellos están cubiertos por fondos de garantía de depósitos europeos hasta 100.000 euros por titular. La seguridad es idéntica; lo que cambia es la voluntad de remunerar al cliente.
Si formas parte de ese 1,43 billones y tu dinero está en una cuenta que no te da nada, este es un buen momento para plantearte un movimiento. No hace falta cambiar de banco: basta con abrir una cuenta o un depósito en otra entidad y transferir parte de tus ahorros. El proceso es completamente online, en la mayoría de casos tarda menos de 15 minutos, y la diferencia en tu bolsillo puede ser de cientos de euros al año.
Como referencia rápida: 20.000 euros en una cuenta al 0% te generan cero euros en un año. Esos mismos 20.000 euros en un depósito al 2,5% TAE te producen 500 euros brutos de intereses. Descontando la retención del 19%, te quedan 405 euros limpios. Es dinero que estaba ahí y que simplemente no estabas recogiendo.